
Sucedió en la carretera al Desierto de los Leones en el km 31, una noche lluviosa de octubre, únicas como las que solo hay en esos meses.
Un tipo estaba parado cerca del mencionado km bajo una arreciada lluvia nocturna que no dejaba ver más allá de algunos cuantos centímetros de él. Con la sensación de que es observado por alguien y los nervios a flor de piel, trata de caminar,...